Me gusta mi casa y sobre todo me encanta mi trabajo, todas las mañanas
empiezo a trabajar junto con mis compañeras y compañeros.
Nos lo pasamos muy bien en nuestro trabajo y sobre todo trabajamos a modo artesanal porque las máquinas contaminan el medio ambiente, pero nosotras acabamos agotadas, todo lo que nos mandan hacer sale perfecto, ya que tenemos mucha experiencia en el
oficio.
Hoy una mujer ha venido a nuestra pequeña oficina de Paris y le hemos hecho un hueco en nuestra apretada agenda porque nuestra oficina es famosa por nuestros estupendos trabajos ya que todo el mundo queda satisfecho y encantado.
Ha pasado ya mucho tiempo y nuestra jefa coge cada vez menos trabajos, solo los más sencillos, la gente sale desilusionada al ver que no podemos hacer más encargos,
ya que mi jefa es cada vez mas anciana y yo al igual que mis compañeras, me
voy oxidadando mas, por eso me es tan difícil cortar la tela.






